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Blog de Carlos Goga

Desde ECOTOPIA hacia LOVETOPIA… porque una sociedad mejor es posible

14/02/2013 | | cambio, educación, emprender, nuevas tecnologías, otra economía, sexualidad | No hay comentarios

Hoy quiero aprovechar que es el día del año dedicado al amor (o el día de San Valentín, con todas sus controversias) para compartir LOVETOPIA, un proyecto al que estoy entregado desde hace meses pero que, como suele ocurrir, lleva engendrándose dentro de mi desde hace años, muchos años. Tanto, que no sé compartirlo sin contar la historia que hay detrás.

En 1993, tuve la fortuna de vivir cuatro meses en San Francisco, en California. Estuve de estudiante y, como buen estudiante, no tenía un duro. Iba con el dinero justo justo. Tanto, que mi tiempo libre fue un permanente vagabundear por la ciudad con una guía turística en la mano. Tanto, que acabé conociendo la ciudad como la palma de mi mano. Tanto, que es la ciudad a la que más veces he regresado en USA. Tanto, que me enamoré de San Francisco y, aún hoy, la considero mi tercera ciudad, después de Madrid y Valencia.

Una mañana como cualquier otra, me tropecé con una feria de libros de segunda mano. Me detuve y empecé a hojear libros, sin propósito alguno. Pero una idea simple se apoderó de mí. Voy a elegir un par de libros, pensé, y voy a leerlos palabra a palabra con un diccionario en la mano. Por supuesto, yo castellano hablante y los libros en inglés. Fue una ocurrencia sencilla del tipo así-seguro-que-profundizo-en-el-inglés. Después de mucho hojear, elegí dos libros. El primero tenía un título tan poco sexy como GUERRILLA MARKETING; detrás de este libro hay una historia, otra historia, que quizás comparta algún día. El segundo libro era ECOTOPÍA. Estos dos libros, cada uno a su manera, han marcado momentos importantes e intensos en mi vida.

ECOTOPIA, que es la semilla de mi LOVETOPIA, es una novela escrita en 1975 por un tal Ernst Callenbach. El libro me impresionó.  Lo leí una primera vez con el diccionario en la mano y anoté la traducción al castellano de todas las palabras que desconocía. Aún conservo el original con todas las anotaciones al margen . Lo leí una segunda vez para disfrutarlo sin el incordio, la interrupción y el peso del diccionario. Y lo leí muchas otras veces después, respirando página a página e intentando entender por qué me resultaba tan atractivo y fascinante. El siguiente párrafo, entiendo tu curiosidad, es un copia y pega de la contraportada que introduce la historia (el entrecorchetado es mío):

< En 1980 tres estados del oeste de EEUU: California, Oregón y Washington se separan del resto de la Unión [creando un nuevo país bajo el nombre de Ecotopía]. Estamos en 1.999. Desde su independencia, Ecotopía ha vivido aislada del mundo. Finalmente acepta recibir a un periodista americano – William Weston-, gran reportero del Times-Post. Un Gulliver actual. Weston queda unas veces horrorizado, otros impresionados a través de su suspicacia, otro profundamente marcado por lo que él ve [...]. Dejamos al lector descubrir el final de esta novela con gran éxito en los Estados Unidos, Francia, y que podría convertirse en una especie de Robinson o Gulliver de los tiempos modernos >

Con el tiempo, y atrapado por el ansia de regalar y compartir aquello que tanto me gustaba, busqué y busqué sin éxito una traducción de ECOTOPIA al castellano. No tuve éxito ni en las librerías más céntricas ni en las librerías más especialistas ni con internet. ECOTOPIA nunca se ha traducido, pensé. Yo la traduciré algún día, me dije.

Y eso precisamente es lo que empecé a hacer el pasado verano. Sabía que Ernst Callenbach había fallecido en abril de 2012 y decidí que era el momento de hacerle un homenaje, aunque fuese post-mortem, y conseguir que ECOTOPIA también estuviese en castellano. Con estas palabras, EL PAIS hablaba de la gestación de la novela en el obituario correspondiente:

< En la década de los setenta, la ecología basada en la sostenibilidad y el corto plazo no era un planteamiento de debate generalizado. En este contexto, unas 25 editoriales rechazaron el manuscrito de Callenbach y se limitaron a asegurar, como única justificación, que la ecología era un tema pasajero. El autor recordó esos momentos durante una entrevista con The New York Times en 2008: “Algunos dijeron que no había suficiente sexo y violencia o bien que no se sabía si era una novela o un tratado”. Sin embargo, Callenbach, el hijo de un granjero de Pensilvania, se sentía hastiado del modelo de vida consumista imperante en su país y del modo de deshacerse de los residuos, así que publicó el libro con la ayuda económica de un grupo de amigos. Lo que empezó con una pequeña tirada ha vendido hasta la fecha casi un millón de copias y se ha traducido a 12 lenguas. Ecotopía se convirtió en una obra de culto. >

Pero antes de empezar con la traducción al castellano, con la ilusión de evitarme tan tremendo curro, busqué y rebusqué en Google de nuevo. Quizás, pensé, quizás alguien lo ha traducido ya al castellano y lo ha publicado en todo este tiempo. Y si, sorpresa la mía, encontré que alguien había iniciado la traducción.  Pero sólo había llegado hasta la mitad del libro.  Había traducido 17 capítulos de un total de 26. El texto colgaba, cuelga aún de una web de la Universidad Complutense de Madrid.

Suerte la mía, me dije, ahora sólo tengo que traducir el resto.

Y a este menester he dedicado bastantes horas, muchas horas, desde el pasado agosto. Pero el avance ha sido lento y mi cansancio, cada vez más evidente. Apenas cuatro capítulos bien traducidos en 6 meses. Y aunque mi determinación no ha sufrido en absoluto durante este tiempo, la pasada semana decidí rascar de nuevo en Google. En plan lotería, ya sabes. Quizás, por si acaso, pensé, nunca se sabe.

Y bingo. Sorpresa. De repente, así, sin más, apareció una traducción completa de ECOTOPIA, la ECOTOPIA de Ernst Callenbach, en castellano. Resulta que la novela si se tradujo en 1980, pero que está agotada agotadísima. Tan agotada, imaginé, que ni tan sólo aparece en los catálogos bibliográficos. Por supuesto, con todo el respeto del mundo, después de mi historia personal de 20 años, he hecho mío el archivo que encontré. Por si acaso. Mi tesoro, siento en la intimidad. Me siento un poco el Gollum de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS. Aquí encontrarás mi copia. Aquí, la copia que encontré. Elige la que quieras, la mía, la otra. Pero elige. Ah… y que no se me olvide; mil gracias, mil gracias por este regalo, amigo Domegood.

Repito de nuevo. Elige, elige el link y el archivo que quieras, pero elige. Por favor, elige leerla. Porque hoy por hoy, creo que ECOTOPIA es una novela que todos deberíamos leer. Presenta una sociedad distinta, diferente, evolucionada, viable, atractiva. Rompe con esa falacia tan compartida como infame, tan repetida por los estamentos de poder actuales que insisten en que no hay alternativa a la sociedad mal-llamada-democrática-pero-muy-corrompida en la que vivimos. La novela burla, desde el sentido común más básico, cualquier intento de legitimar como única opción la sociedad en la que vivimos. Y lo hace desde la lectura fácil y entretenida.

Pero no es este el fin del proyecto que empecé. Mi intención, desde el principio de los principios, ha sido doble. Por un lado, siempre quise ofrecer ECOTOPIA en castellano, en su versión original. Esta era mi primera fase. Y hoy puedo decir, sin dudarlo, ‘misión cumplida’. Pero siempre hubo más.

Porque, por otro lado, siempre he querido acercar ECOTOPIA en el tiempo y en el espacio. Hacerla más mía, más nuestra. Porque ECOTOPIA fue escrita en 1975 (una época en la que aún no existía internet, como bien sabéis) y está ambientada en la costa Oeste de Estados Unidos de América. Y yo quiero una ECOTOPIA que hable desde la certeza tecnológica del 2013 (no desde la ilusión tecnológica de 1970) y la quiero cercana, localizada en mi tierra natal, el Levante español (no en la lejanía de California, Oregon y Washington).

Además, si aceptas mi invitación y te atreves con el original, descubrirás que presenta un doble punto de vista. Y si Ernst Callenbach describe a la perfección el punto de vista social al denominar la novela ECOTOPIA, mi pretensión es acercar también la novela al otro punto de vista, el individual. Y esto es lo que me lleva a denominar mi proyecto LOVETOPIA. Muy en línea con esa REVOLUTION tan bien recogida en ese grafiti que circula por Facebook. Muy en línea también con aquel otro mensaje que reza “In this house we are real, we make mistakes, we forgive, we have fun… we LOVE” que también circula por Facebook y que, desde hace unas semanas, adorna también el pasillo de casa.

Así que, y este es mi placer a partir de hoy, empiezo a dedicar mis ratos de ocio también a LOVETOPIA. Como homenaje post-mortem a Ernst Callenbach. Y como contribución necesaria al “hoy social” que vivimos, tan gris y corrupto como vacío de ilusión de futuro. En un intento de contribuir al momento actual con una visión positiva, optimista y alcanzable de una estructura social renovada y mejorada.

Porque creo sinceramente que visionar una alternativa de futuro mejor, o soñar en positivo, es el paso necesario que tenemos que dar antes de abandonar lo que tenemos y atrevernos colectivamente a entregarnos a lo nuevo.

Hoy empiezo la segunda fase de mi viaje, esta vez con destino LOVETOPIA.  Y asumo, con humildad pero con fuerza, el rol que ocupa William Weston. Y lo hago invitándote, invitándoos a seguirme y a echarme una mano allí donde consideréis que podéis y os apetece.

Desearme suerte, suerte de la buena, para que mi intención acabe en buen fin.

 

Etiquetas: amar, corazón, ecotopía, lovetopía, oportunidad

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